Ciudad de México.- La donación de órganos representa un asunto prioritario de salud pública y responsabilidad social, capaz de modificar el pronóstico de miles de pacientes. Sin embargo, en México persiste como una práctica limitada por la desinformación, la desconfianza y las desigualdades del sistema de salud.
Cifras del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), actualizadas a noviembre de 2025, indican que 18 mil 912 personas se encuentran en lista de espera. De ellas, 16 mil 447 requieren un riñón, 2 mil 226 una córnea, y el resto necesita órganos como hígado, corazón o páncreas.
El problema no se reduce a la escasez de donantes. Especialistas señalan que existen fallas estructurales en el proceso, desde la atención médica del posible donador hasta la pérdida de órganos por negativas familiares, muchas veces motivadas por el desconocimiento de la voluntad del fallecido.
La ley frente a la realidad
La Ley General de Salud, en su artículo 320, reconoce el derecho de toda persona a disponer de su cuerpo y donarlo total o parcialmente, tanto en vida como después de la muerte, bajo normas específicas. No obstante, en la práctica, la decisión final suele recaer en los familiares, incluso cuando el donador expresó su consentimiento previamente.
Obstáculos culturales
Autoridades y médicos coinciden en que el mayor reto no es legal ni clínico, sino cultural. Persisten mitos, temores en torno a la muerte encefálica y una limitada comprensión del proceso. En septiembre, el doctor Eduardo Tapia Alcalá, del Hospital Civil de Guadalajara, advirtió que el país enfrenta un déficit del 75% de donadores, lo que mantiene un rezago significativo de pacientes sin acceso oportuno a trasplantes.
Formas de donar en México
La donación en vida es posible para adultos con plena capacidad legal que cumplan criterios médicos y de compatibilidad, principalmente para riñón o parte del hígado.
En la donación post mortem, tras confirmarse la muerte encefálica, pueden procurarse múltiples órganos y tejidos, siempre que la familia autorice el procedimiento.
Manifestar la voluntad puede hacerse mediante la Tarjeta de Donador Voluntario o el Registro Nacional de Donadores, aunque especialistas insisten en la importancia de comunicar la decisión a los familiares, quienes deberán validarla al momento del fallecimiento.
Restricciones legales
La legislación prohíbe la donación en vida a menores de edad, salvo en casos de médula ósea, y a personas bajo interdicción legal. Las mujeres embarazadas solo pueden donar si no existe riesgo para ellas ni para el feto.
Un reto de solidaridad
Instituciones como el IMSS han reiterado que los trasplantes dependen del altruismo y la empatía, subrayando que un solo donador puede beneficiar a más de siete personas.
Especialistas y organizaciones civiles coinciden en que fortalecer la educación, la concientización social y las políticas públicas es clave para reducir prejuicios y convertir la voluntad de donar en vidas salvadas.
Con información de Proceso.
jacl